jueves, 16 de diciembre de 2010

Incredulidad


Ayer decidí dormir, y hacerme de la nada.
Ayer decidí morir deshaciendo mis entrañas.
No quise seguir, me rendí.
Me desvanecí por completo y mis piernas desfallecieron,
Quise parar y no avanzar, para que en mi angustia pudiesen brotar...
Raíces de amargura, que no me suelten jamás.

Era delicioso y oscuro a la vez...Perderme en el silencio de la incredulidad desafiante.
Lo creía mi amigo, mas destruía mi interior...
Cuando baje los brazos y se abrió mi pecho.
La presión de mis miedos, se adentraron y me hundieron.

Desespero! y me ahogo! oh incredulidad oscura!
Deseo arrancarte de mi corazón!
No te basta con pudrir la razón del que busca?
No te alegras con engañar al corazón desesperado?

Aléjate de mi!, y descarta tus uñas!, eres débil y muerta,
Ante la Luz de su espíritu!
Ya no quiero mas, no puedo morir.
Si soy tuyo, y me abrazaste... aun hay consuelo para mi....

Esperare la luz tenue y cálida de su palabra y amor,
Para que en el delirio de mi fiebre, me acaricie y quite mi temblor...




3 comentarios:

CARO F. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CARO F. dijo...

ke bueno ya no vivo en ese lugar frío y horrible, aunke debo confesar que a veces me ataca la increduoidad y duda, pero Jesús disipa todo eso, sólo creo si hay alguien que jamás meha mentido es El

Huguillo dijo...

Caro.
Gracias por tu comentario!
Y me alegra saber que no has pasado por esto...
A veces es necesario ciertos procesos en los cuales se forma nuestro carácter.. Te animo a que en cualquier situación mientras sufras o rias, te tomes de su mano y no la sueltes! nunca!
Bndiciones!